Intentar aquí siquiera un repaso de los méritos que han hecho de Emmanuel Carballo uno de los principales protagonistas de la literatura mexicana e hispanoamericana sería inútil, y además Beatriz Espejo (su esposa) y Luis Chumacero lo habránn hecho de mejor manera. Pero es imposible resistir la tentación de anotar algunas de sus participaciones como editor, promotor, periodista, crítico, e historiador.
Como se sabe, siendo muy joven hizo revistas importantes en su natal Guadalajara (Ariel, 1949-1953; Odiseo, 1952), a la vez que publicaba poemas y cuentos (Amor se llama, 1951; Gran estorbo la esperanza, 1954); y al trasladarse a la Ciudad de México retomó ese camino venturoso, incorporándose a la mesa de redacción de la Revista de la Universidad de México, dirigir con Carlos Fuentes la Revista Mexicana de Literatura, formar parte del grupo fundador de La Cultura en México de la revista Siempre!, integrar el equipo directivo de Casa de las Américas y, más tarde, coordinar los suplementos culturales del diario Ovaciones y El Gallo Ilustrado de El Día, y hacerse cargo de las páginas culturales del semanario Punto. Eso, hasta donde recuerdo.
En cuanto a su trabajo crótico cómo no recordar sus agudos análisis sobre los escritores nacionales e hispanoamericanos más importantes, desde López Velarde a Gabriel García Márquez (fue de los pocos que siguieron de cerca los progresos de Cien años de soledad: el autor le entregaba algunas páginas y Emmanuel se las regresaba a la semana siguiente con observaciones), de donde surgirían libros tan importantes como Ramón L�pez Velarde en Guadalajara (1953), Los dueños del tiempo (1965), Agustín Y��ez (1966), Jaime Torres Bodet (1968), Literatura y Comunicación (1977), La narrativa mexicana de 1910 a 1969 (1979), Protagonistas de la literatura hispanoamericana del siglo XX (1986), Bibliografía de la novela mexicana del siglo XX (1988), Bibliografía del cuento mexicano del siglo XX (1988), Notas de un francotirador (1990), Historia de las letras mexicanas en el siglo XIX (1991)... y por supuesto su imprescindible 19 protagonistas de la literatura mexicana (en cuyas ediciones recientes se prescinde del número en el título, porque el autor incorporó nuevas entrevistas, como la de Octavio Paz), que es importantísima entre otras cosas porque inaugura un género periodístico-literario: la entrevista-ensayo o el ensayo-entrevista, y que ha sido auténtica escuela para varias generaciones de periodistas y escritores y seguirá siéndolo.
Trejo, I. (2004, noviembre 14). La mirada crítica de Manuel Carballo. Siempre!
Mostrando entradas con la etiqueta literatura mexicana and siglo XIX and XX. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura mexicana and siglo XIX and XX. Mostrar todas las entradas
miércoles, 29 de octubre de 2008
Los mundos paralelos de Sergio Pitol
Hacia los trece o catorce años de edad empezó a tener la tentación de ser un escritor. Pitol pasaba mucho tiempo leyendo. Leyó a Verne, Stevenson, Dickens, Scott. "Cuando escribes una novela -dijo más adelante-, ese mundo imaginario coexiste con el que vives con una realidad tremenda.Tal vez esta extrañeza nos lleve a pensar que si no se escribiera y todo eso se quedara en la mente quizá sí llegaríamos a un desequilibrio." "Muchas veces siento que escribir es sanarme de los fantasmas que de repente penetran en uno."
Pero fue hasta que llegó a la Ciudad de México, en el año 1950, que supo que quería escribir; tenía dieciséis años. Ingresó a la facultad de Derecho, en San Idelfonso, al lado del Colegio Nacional. En éste iba a oír las conferencias de Diego Rivera, Alfonso Reyes, Carlos Chávez... Entre sus compañeros de clase estaba Carlos Fuentes, de quien opinó que era "deslumbrante", con una amplia cultura adquirida casi toda en el extranjero. Entonces también conoció a Carlos Monsiváis, con quien guardaría una larga amistad.
El teatro le impresionaba mucho, y eso se nota en novelas suyas como Domar a la divina garzaSergio Pitol, Premio Juan Rulfo de Literatura Latinoamericana 1999 y Premio Cervantes 2005.
*Entrevista concedida a Humberto Guzmán, en La cultura en México (núm. 2025), de Siempre!, con el título "Domar a las palabras", en alusión a una de las novelas más recientes en ese momento de Pitol,
Domar a la divina garza
Guzmán, H. (2005,diciembre 18). Los mundos paralelos de Sergio Pitol . Siempre!,2740
Pero fue hasta que llegó a la Ciudad de México, en el año 1950, que supo que quería escribir; tenía dieciséis años. Ingresó a la facultad de Derecho, en San Idelfonso, al lado del Colegio Nacional. En éste iba a oír las conferencias de Diego Rivera, Alfonso Reyes, Carlos Chávez... Entre sus compañeros de clase estaba Carlos Fuentes, de quien opinó que era "deslumbrante", con una amplia cultura adquirida casi toda en el extranjero. Entonces también conoció a Carlos Monsiváis, con quien guardaría una larga amistad.
El teatro le impresionaba mucho, y eso se nota en novelas suyas como Domar a la divina garzaSergio Pitol, Premio Juan Rulfo de Literatura Latinoamericana 1999 y Premio Cervantes 2005.
*Entrevista concedida a Humberto Guzmán, en La cultura en México (núm. 2025), de Siempre!, con el título "Domar a las palabras", en alusión a una de las novelas más recientes en ese momento de Pitol,
Domar a la divina garza
Guzmán, H. (2005,diciembre 18). Los mundos paralelos de Sergio Pitol . Siempre!,2740
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
